El transporte público, y en especial el servicio de TMB, existe para garantizar la movilidad de todas las personas en el área metropolitana de Barcelona.
Para conseguirlo, trabajamos cada día para mejorar la accesibilidad de nuestras instalaciones y vehículos, y así facilitar que todo el mundo pueda utilizarlos de forma cómoda y segura.
Una parte muy importante de este trabajo es instalar rampas y ascensores para acceder a las estaciones y a sus diferentes espacios, como vestíbulos, andenes o pasillos de enlace entre líneas. También reservamos espacios para personas usuarias de silla de ruedas y ofrecemos asientos y zonas de uso preferente para personas con movilidad reducida.
Todos estos espacios son de uso prioritario para las personas con movilidad reducida. Por eso hablamos de prioridad absoluta. Además, los ascensores, los espacios reservados para silla de ruedas y los asientos de uso preferente cuentan con una señalización específica mediante pictogramas. Estos pictogramas representan, de forma general, distintas situaciones y necesidades relacionadas con la movilidad reducida.
Este año, la campaña para fomentar el respeto a la prioridad absoluta pone el foco en estos pictogramas. El objetivo es recordar que detrás de cada símbolo hay personas reales, con necesidades reales, que tienen Prioridad Absoluta en el uso de los espacios reservados y de uso preferente.





